Angra pasó por Argentina en tono de despedida
La mítica agrupación brasilera de Power Metal Progresivo realizó tres presentaciones en nuestro país: Neuquén, Córdoba y Buenos Aires
La banda liderada por Rafael Bittencourt pasó por nuestro país. La excusa era la celebración de los 20 años del recordado álbum «Temple of Shadows». Hablamos de aquel disco grabado por Angra en 2004, una obra conceptual basada en el siglo XI, que cuenta la historia de un guerrero templario (conocido como el «Cazador de las Sombras»), quien vivía una crisis existencial por no coincidir de lleno con todos los postulados de la Iglesia Católica. Pero de trasfondo, también había una despedida del público argentino. Es que a fines del año pasado, confirmaron que le darán un freno a sus actividades por tiempo indeterminado. Según prometieron, no será un «adios», pero sí un «hasta pronto». Cada uno de los integrantes se concentrará en sus proyectos personales.
La primera presentación fue en Neuquén, en el Casino Magic, ante un buen marco de público. Era la primera vez que la banda se presentaba en la Patagonia. Luego fue la presentación en un Teatro de Flores casi desbordado de gente. Estuvieron acompañados por un peso pesado del Metal argentino: Azeroth, y por los potentes Habemus Mortem. Mientras que el cierre de la gira por Argentina se realizó en el XL Abasto, de la ciudad de Córdoba, el sábado 29 de marzo. En esta ocasión los acompañaron los ascendentes Magra, formados en 1999 en el partido de San Martin, que luego de una pausa regresaron a la actividad en 2023.






Las presentaciones en el interior
En las tres ocasiones, Angra repasó el «Temple of Shadows» de manera integra. Y en serio, fue de principio a fin, como en el tracklist. Si bien es un disco que en nuestro país no pegó tanto como «Angels Cry» o «Fireworks», sí es un álbum que ha quedado en la memoria de miles de fanáticos. En lo que respecta a Córdoba y Neuquen, el set list fue exactamente el mismo. En ambos shows arrancaron con «Faithless Sanctuary», de su más reciente álbum, «Cycles of Pain». Luego engancharon con la introducción del disco celebrado, «Deus le Volt», para ejecutar todo el trabajo de estudio completo, desde «Spread your Fire», hasta el tema que cierra la obra, «Late Redemption». Fue un lapso que intercaló momentos de agitación y de observación entre el público, dependiendo el tema en cuestión.



«Temple of Shadows» es una obra que va pasando por varios estados anímicos, con una riqueza compositiva y una complejidad musical típica del Rock Progresivo. Por tanto, esto iba repercutiendo entre la parcialidad, que pasaba de saltar y poguear con «Angels and Demons», a emocionarse con «Waiting Silence» o «Wishing Well» o mirar atónitos la destreza técnica de los músicos en «The Temple of Hate» o «Winds of Destination». Luego de finalizado el repaso, dieron la estocada final con «Rebirth», un himno de la era Falaschi, para retirarse del escenario siendo ovacionados.
Pero no terminó ahí, el público se negaba a retirarse, y comenzó a reclamar con el clásico cantito: «¡Una más, y no jodemos más!». La movida surtió efecto, y regresaron para un cierre de lujo, que fue con dos clásicos al hilo, y donde al menos el XL Abasto explotó por completo por primera vez: el primero, «Carry On», un tema que parecía imposible ser escuchado por otro vocalista que no sea André Matos, pero en frente teníamos al grandioso Fabio Lione, que poniéndole su impronta, los interpreta de manera magistral. Y luego «Nova Era», otro himno de la discografía de los paulistas.

Show en Flores
En el ya mítico Teatro Flores se vivió un escenario fenomenal. La apertura corrió por parte de la banda local Habemus Mortem, formada en Hurlingham en el año 2020. Fueron los encargados de iniciar el fuego de una noche meramente powermetalera. De a poco la gente comenzaba a ingresar al recinto con sus primeros acordes. Si bien el lugar estaba a menos de la mitad de su capacidad mientras tocaban su set, el aplauso entre tema y tema era bastante generalizado. Se fueron con el apoyo total de la parcialidad.





Luego llegaron los locales Azeroth, quienes entregaron un show épico, como nos tienen acostumbrados. Fuertes melodías, estribillos pegadizos y potentes cabalgatas. La banda liderada por Fernando Ricciardulli ya es un número fuerte de la escena local. Esto se vio reflejado en la positiva respuesta del público, que acompañó y celebró cada canción de la agrupación, que en este 2025 celebra los 25 años de su ópera prima.






Luego Angra subió a escena, ante la ovación generalizada de todos los presentes. A diferencia de las presentaciones en el interior, en esta ocasión agregaron a la apertura del set list «Acid Rain», del álbum «Rebirth», y las dos partes de «Tides of Charge», de su último trabajo. Luego vino el repaso por el álbum celebrado completo de principio a fin, y el cierre con «Carry On» y «Nova Era».

Musicalmente a la formación se la vio tan ajustada como de costumbre. La inclusión de Marcelo Barboza en lugar del legendario Kiko Loureiro ha sido un acierto: técnica, actitud, virtuosismo y escena, para no ser menos. Mientras que la base armada por el bestial bajista Felipe Andreoli y el super teçnico batero Bruno Valverde es realmente aplanadora. Sobre todo esto, el jefe Bittencourt y su socio, el único e inigualble Lione, pueden crear y desenvolverse con total confianza y libertad sobre las tablas.
Angra pasó por Argentina una vez más, dejando a sus seguidores con una sensación de nostalgia y vacío por este parate. Como dijimos, prometen ser temporal, pero también esperamos que sea breve. Sin más que decir, agradecemos a SM Producciones, a Darkphonic Producciones y a CoberRock por habernos permitido asistir a estas presentaciones históricas como medios de prensa acreditados.-
Texto: Agustín Di Mauro
Fotos Flores: Facu Rodriguez (ShotsByFar)
Fotos XL Abasto: Florencia Nozetto (FlorOjoRock)
Galería Teatro Flores:



























Galería XL Abasto (Córdoba)



























