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Heréticos al ataque: el heavy metal que trasciende en el tiempo

Para la media tarde del pasado sábado y bajo el tormento del asfalto ardiente, ya estaba preparándome para tomar la línea B del subte, que me dejaría a unas cuadras del Teatrito, donde iba a tener lugar un tributo al heavy metal clásico: el festival “Heretic Steel”.

Heresy Metal Media convocó a varias de las bandas nacionales que mejor representan el sonido más fiel a aquello que conocemos como heavy metal. Como invitados internacionales, iban a actuar los hermanos chilenos de Heiligen y, como atracción principal, desde Suecia, Ambush, escoltados por Atrophy y Artillery. Desafortunadamente, estas últimas cancelaron su participación, reduciendo la grilla a seis bandas. Aquí hay que destacar el noble actuar de la productora y prensa, que de manera acertada permitieron que todos aquellos que ya habían comprado su entrada pudieran ingresar con un acompañante. Solo cuarenta y ocho entradas fueron devueltas y, la verdad, colmamos el Teatrito y pudimos tener la fiesta metalera que esta fecha representaba y ameritaba.

Alzando las cadenas al metal

Para las 17 hs, toda la calle Sarmiento ya estaba llena de metaleros con sus cervezas, entre los cuales se podían ver a varios integrantes de las bandas nacionales que iban a formar parte de la fecha. Mercurio había comenzado y la fila no avanzó durante quince minutos. Una vez adentro, pudimos disfrutar de su heavy metal clásico, con mucha influencia hard rockera. Continuó Frantic, que a puro heavymethrash arremetieron contra el público con un set casi sin descanso. Llegó en tercer lugar Metaluria, que subió al escenario con su Speed Metal característico, su carisma y su actitud desafiante. La gente acompañó varias de sus canciones, que ya se podrían considerar clásicos, como “Heavy Metal” o “Panza metalera”.

Con la banda que seguía, la cosa fue distinta. Desde el principio podía verse en el público a muchas personas con sus remeras. Cuando Velocidad 22 subió al escenario, todos los presentes se acercaron y comenzó uno de los actos más representativos del metal nacional en mucho tiempo. La banda engloba, tanto lírica como sonoramente y desde la estética, lo que es el metal en Argentina. Esto se notó al instante: todo el Teatrito gritó, saltó y pogueó durante todo su set. Incluso vi gente irse después de que dejaron el escenario. Son posiblemente la mejor banda del estilo, o al menos, la más representativa. Merecedores de cerrar la grilla nacional por su gran trayectoría en la escena.

La señal de acero

Los primeros invitados internacionales fueron Hëiligen, oriundos de Chile. Cabe destacar que fue la primer presentación de la agrupación fuera de su país, así que hicieron su debut internacional en el marco del festival. Con un sonido fiel a la NWOBHM, guitarras gemelas y una sección rítmica galopante, tomaron el escenario con decisión. Interpretaron varias canciones de su álbum “Shadows in the Church” (2020), como “Into the Valley of Champions” o “Inquisitor”. Me sorprendió la elección de “Beast in the Night”, un temazo de la banda Randy, que obviamente un teatro lleno de metaleros acompañó con total agite.

Herejía sueca

Se acercaba la hora de que Ambush comenzara la sinfonía metálica que todos esperábamos desde que supimos que venían. Mientras probaban sonido, comenzaron a tocar (con el telón abajo) el estribillo de “Natural Born Killers”, lo que enardeció al público. Fueron varias repeticiones antes de salir, con una espera prolongada que demoró algunos minutos el show.

Al salir, la cosa se pone sencilla: Ambush nos golpea con la primera canción de su primer álbum homónimo: “Firestorm”. Saltos, agite y gritos llenaron el Teatrito, contagiando también el escenario. Siguieron con «Possessed by Evil» y sin pausas el primer corte de su último trabajo, «Evil in All Dimensions». Un tema rápido pero con melodías de guitarra que pueden recordar a los míticos Mercyful Fate. La gente se sabía la canción y acompañó constantemente el estribillo mientras los pogos se acrecentaban.

Tal como en el álbum, siguió la solemne “Maskirovska”. La puesta en escena, compuesta de tachas, cueros, movimientos al unísono acompañando los riffs, característico ataque visual metálico, recreaba lo que fue el heavy metal en sus años dorados, los ochenta. La banda captura muy bien esa estética y ese sonido, llevándote a creer estar en uno de esos shows de las viejas épocas. Canciones como “Heading East” o “Southstreet Brotherhood”, con riffs más rockeros al estilo Judas Priest, enloquecieron al público.

Del nuevo álbum sonaron “Come Angel of Night”, “Bending the Steel” y “Heavy Metal Brethren”, además de las infaltables “Hellbiter” y “Natural Born Killer”, la canción que más gritamos todos. La entrega entre público y banda era idéntica. Hubo solos de batería, bajo y guitarra entre canciones, así como intervenciones de Linus y Oskar en un español-argento bien resuelto. Los cánticos del público dejaron boquiabiertos a los suecos más de una vez, a pesar de ser esta su segunda visita. El aguante de cancha los confundió y divirtió por igual.

Con su último aliento tocaron la canción que cerró la fecha, anunciada como la más rápida: “Don’t Shoot (Let Them Burn)”. A puro doble bombo y notas altísimas en la voz de Oskar, volvieron a encender al público, que se fundió en el pogo más intenso de la noche.

A pesar de las infortunas cancelaciones de Artillery y Atrophy, quienes tenían también su propio público y mermaron un poco el evento, el mismo se mantuvo en pie y se resolvió de manera notable. Ambush se cargó la responsabilidad de ser el único headliner a la perfección y estoy seguro de que cautivó más público del esperado.

Productores, atentos: es por acá. Si bien estas bandas pueden no ser las más convocantes, alimentan una parte de nuestra escena que está bien liderada y no debe dejarse de lado, y que normalmente se reduce al under más trasnochero, crudo y de nicho. Por más Heavy, por más Speed. Vengan todos, que acá hay un lugar junto a nuestras brigadas.

Crónica: Luca Naveira
Fotografías: Facundo Rodriguez

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Luca Naveira

Luca Naveira

Melómano, cantante, fanático del metal en todas sus formas. Me parece importantísimo difundir y dar a conocer un poco más está expresión musical con tantas historias y mensajes.

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