Se viene el nuevo disco de Bruce Dickinson con un equipo de primera
El álbum será el sucesor de «The Mandrake Project», lanzado en 2024 bajo el sello BMG, y no llegaría a las bateas antes de 2027
Pocas figuras del Rock pueden alardear de una agenda tan cargada como la suya. Además de cantar y componer, Dickinson es piloto de aviación comercial, esgrimista competitivo, escritor y empresario. Sin
embargo, y como si todo eso fuera poco, sigue encontrando tiempo para desarrollar una carrera solista que no para de crecer. Ahora el frontman de Maiden se encuentra grabando las últimas voces de su nuevo disco en el Studio 606 de Dave Grohl, ubicado en Northridge, California.
La noticia tomó estado público gracias a Jeff Scott Soto (ex-cantante del mítico Axel Rudi Pell, de dos discos de Malmsteen y un breve paso por Journey), quien compartió una foto desde el estudio junto al
cantante. En su publicación contó que llegó justo cuando el frontman británico terminaba de grabar algunas voces, y que este lo invitó a escuchar parte del material. La reacción fue más que elocuente: «Las canciones, las actuaciones y la vibra general que percibí fueron más que impresionantes», escribió. Y fue más lejos: según él, el disco podría ubicarse entre los mejores trabajos del cantante fuera del ámbito de Iron Maiden.

Un equipo de primera
El círculo creativo del álbum se apoya en parte en el equipo de «The Mandrake Project», que contó con el productor y guitarrista Roy «Z» Ramirez, el tecladista Mistheria y el baterista Dave Moreno (Dos
viejos conocidos por Bruce en anteriores proyectos). Sin embargo, esta vez la formación se amplía con nombres de peso. El guitarrista de Sepultura, Andreas Kisser, confirmó su participación a través de
Instagram, donde compartió fotos tocando percusión junto al cantante. «Un privilegio y un honor participar en el nuevo álbum del gran maestro del metal», escribió el brasileño. El vocalista de la
misma banda, Derrick Green, también apareció en una selfie con Dickinson, aunque sin dar más detalles sobre su rol.
En cuanto al enfoque del disco, el propio cantante había anticipado la dirección en una entrevista con Chris Jericho (Ex luchador de la WWE de EEUU): grabación en vivo, todos juntos en el estudio, con la
intención de conservar las tomas tal cual salen. «La idea es quedarnos con todo. Solo si algo realmente no funciona lo volvemos a grabar», explicó. Una apuesta por el sonido orgánico que promete
resultados.
Por ahora, el título, la fecha exacta y los detalles del tracklist siguen siendo un misterio. Pero con ese equipo, ese estudio y esas primeras reacciones, una cosa está clara: cuando este disco llegue, va a ser difícil ignorarlo.

