Crónicas

Primal Fear en el Teatro Flores: poder intacto en plena semana

Jueves por la tarde en el Teatro Flores, escenario habitual para el metal en la ciudad. Esta vez, recibiendo a Primal Fear en el marco de su «Domination Tour 2026», con Tren Loco y Jerikó completando una grilla de lujo.

La jornada arrancó casi puntual, con Tren Loco sobre el escenario, abriendo con “Venas de Acero” ante un público todavía en proceso de llegada. Lejos de achicarse, la banda desplegó un setlist cargado de clásicos y actitud, dejando todo desde el primer minuto. Momentos destacados no faltaron: la siempre emotiva “Acorazado Belgrano”, “Creer en Vos” y un cierre a pura entrega con “Tempestades”. Literalmente, la rompieron.

Luego fue el turno de Jerikó, quienes repasaron su extensa trayectoria con solidez. Con un Bracalente firme al frente junto a Juan Soto, el show avanzó con temas como “No Pares” y “En Penumbras”, para cerrar con “Reventado”. Sumando a este la participación de Daniel Medina (Tren Loco) en voces, elevando aún más la intensidad del final.

A esa altura, el recinto ya mostraba una buena convocatoria, aunque sin llegar a desbordar como en otras ocasiones. La combinación de un show entre semana y la seguidilla de recitales recientes pareció influir en la asistencia.

Una maquinaria aceitada y sin fisuras

La previa prometía, y cumplió. Con solo repasar la formación de Primal Fear ya se anticipaba una noche de alto nivel. Ralf Scheepers al frente, acompañado por Magnus Karlsson, André Hilgers y la joven Thalia Bellazecca. Contaron también con la participación especial de Dirk Schlächter (Gamma Ray), reemplazando al histórico Mat Sinner tras su reciente accidente.

El resultado fue una banda compacta, aguerrida y con un Scheepers impecable —¿acaso el tiempo no pasa para él?—. El repertorio combinó clásicos indiscutidos como “Nuclear Fire” y “Metal Is Forever”, junto a piezas como “Seven Seals” y “Chainbreaker”, manteniendo la energía en alto durante toda la noche.

Promediando el show, Magnus Karlsson tuvo su momento de lucimiento con el instrumental “Hallucinations”, antes de dar paso a uno de los puntos más altos de la noche: “Fighting the Darkness”. Esta última mencionada, una obra épica con múltiples cambios de clima, capturó por completo la atención del público. El cierre llegó con el acelerador a fondo en “Running in the Dust”, dejando la vara bien alta.

Detalles que suman… y otros que dividen

Párrafo aparte para el sonido: recorriendo distintos sectores de la sala, la percepción fue variando notablemente. Más tarde, en charlas con otros asistentes, esta sensación se repitió, dejando en claro que no fue uniforme en todo el recinto.

Con las luces encendidas y la banda saludando a su público, el balance final es claramente positivo. Quizás, desde lo personal, hubiese sido ideal un set más orientado al power metal. Lo cierto es que Primal Fear volvió a demostrar su potencia y vigencia sobre el escenario. Una vez más, quedó comprobado que, para ellos —y para quienes estuvieron ahí—, el metal es para siempre.

Crónica: Claudio Brancati (con una sola T)
Fotografía: Facundo Rodriguez (Shots by Far)

Galería de fotos

Redacción

Esta nota fue redactada en colaboración por varios miembros de este medio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *