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Nargaroth En Uniclub: poseídos por El Maldito Black Metal

La nueva visita de Nargaroth a la Argentina tuvo como escenario a Uniclub, con un marco ideal y mucha gente ansiosa por recibir todo el black metal hecho y derecho del proyecto alemán de René «Ash» Wagner. Rhaug y Lepergod abrieron la ceremonia antes de que los alemanes tomaran el control con casi 45 minutos de retraso que, lejos de enfriar el ambiente, acumularon una tensión que estalló con los primeros acordes. Una noche que combinó lo mejor de la escena local con la brutalidad directa de una banda que lleva más de tres décadas siendo referente del black metal europeo más crudo y honesto.

Rhaug abrió la noche y volvió a confirmar lo que viene mostrando en cada presentación: son una de las mejores bandas de black metal argentino del momento, junto a Demiurgo. Ccon un disco homónimo publicado hace unos años, su propuesta está completamente alineada en estética y sonido. Músicos encapuchados, atmósferas densas y una coherencia visual y musical que recuerda a lo que hace Uada. Día a día mejoran su performance y suman adeptos con cada aparición.

Lepergod subió después con su mezcla de black y death metal. Los problemas técnicos no tardaron en aparecer: fallas en la guitarra de Rodrigo Sánchez que perdía señal en varios pasajes e inconvenientes también en la otra guitarra. La mejor predisposición de los músicos para sortear cada obstáculo fue evidente. Set más que aceptable a pesar de todo.

El maldito Black Metal

El show de Nargaroth estaba anunciado para las 21. Las 21 pasaron, los amagues se sucedieron y las cortinas siguieron cerradas. Cuarenta y cinco minutos de espera que el público porteño metabolizó a su manera: más tensión, más ansiedad, más ganas de que todo explotara. Cuando finalmente las cortinas se abrieron, la olla estaba en su punto máximo de ebullición. Lo que siguió fue un verdadero pandemónium.

Algo que llamó la atención desde el arranque fue la formación: dos guitarras y una batería, raramente sin la presencia de un bajista (todos sabemos que el bajo en el metal extremo está de más y no se escucha, verdad?). Exactamente lo que Nargaroth es en su esencia más descarnada.

Con el tema homónimo de Black Metal ist Krieg (2001), su trabajo más emblemático, Ash y compañía desenfundaron todo el arsenal. La olla estalló en un caos vehemente y violento. El inicio tuvo algunos problemas con una de las guitarras que fue acomodándose con el correr del tiempo, pero no opacó aquella brutal descarga. Ash se mantuvo casi todo el tiempo bien delante del escenario, de cara al público. Cada movimiento lo tiene bastante estudiado, mirá a las cámara/celulares, hace gestos, se corre el pelo y guía los ritmos con sus dedos. Realmente hipnótico de ver.

Como viene ocurriendo en esta gira latinoamericana —su paso por México dejó memes y contenido que circuló por las redes de la banda— Ash llegó a Buenos Aires con su rol de creador de contenido activado. Mientras el público lo filmaba, él salió al escenario filmando al público. Una dinámica que generó algo difícil de ver en un show de black metal: risas. Ash sabe exactamente lo que hace y hasta cuándo puede estirarlo sin perder el hilo de la performance.

Hubo varios picos altos en la noche, como la inclusión del instrumental de «Sommer» fue otro de esos instantes donde el público tomó el protagonismo, coreando cada compás, la presentación del tema “Metalheart” perteneciente a Apocalyptic Steel, el nuevo álbum que sale a la luz el próximo 26 de junio y ya tuvimos la oportunidad de escucharlo y el cover de «Dead Embryonic Cells» de Sepultura cayó como un mazazo inesperado en dónde el público se descontroló y formó parte de uno de los pogos más violentos de la noche.

.»Seven Tears are Flowing to the River» aflojó la tensión justo antes de que «Possessed by Black Fucking Metal» cerrara la jornada: directa, rockera, sin vueltas. Sin puesta en escena imponente ni efectismos. Solo black metal en su forma más honesta. Uniclub no necesitó más.


Desde Vientos de Poder agradecemos y saludamos a todos los integrantes de Noiseground y a Favio por la invitación.

Crónica: Gastón Coco
Fotografías: Facundo Di Salvo (Blackowl.ph)

Gastón Coco

Gastón Coco

Melómano y fanático del heavy metal en todas sus variantes. Escucho discos todo el día e ir a recitales es mi ritual.

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