Crónicas

Amorphis presentó Borderland en Buenos Aires

La banda se presentó en nuestro país el pasado 13 de Octubre bajo el marco del Bordeland Tour. Con un Teatrito lleno, los finlandeses renovaron su fidelidad con el público argentino. 

Después de un fin de semana largo, mi cabeza solo podía pensar en una cosa. Todo ese martes transcurrió con la idea fija en aquella noche: Amorphis una vez más. El recuerdo del último show lo tenía bien atesorado. Un show impecable, y por un momento pensé que sería insuperable.

Las vicisitudes del ciudadano común me hicieron llegar justo para presenciar la segunda banda. Me perdí el set de los rosarinos Crown, pero no faltará oportunidad para hacerlo. Mientras tanto, a las 20.30 arrancó el show de Kaleva, con su symphonic folk. Una buena elección, ya que su música remite al sonido característico del metal finlandes. A pesar de haber tenido algunas dificultades con el sonido, la banda dió un show que impactó al público y los mantuvo eufóricos todo el tiempo.

En los minutos previos, el ambiente ya empezaba a agitarse. Hay bandas como Amorphis que tiene un séquito de fans que pasan desapercibidos, pero en los shows copan el recinto entero. Cuando las luces se apagaron y empezó a sonar la intro a Bones, el público ya se estaba enloqueciendo. 

El setlist buscó mantener un equilibrio entre el disco nuevo y los clásicos. Como ya nos tienen acostumbrados, hay muy poco de la era más pesada. De todas maneras, siempre es un placer escuchar piezas de <<Tales From The Thousand Lakes>>. En esta ocasión, tuvimos la oportunidad de escuchar The Castaway y Black Winter Day. 

Abundaron, lógicamente, temas del disco nuevo. Algunos como Bones fueron celebrados, pero otros como The Lantern, fueron recibidos con un poco menos de entusiasmo. De todas maneras, el público que sigue a los finlandeses, nunca dejó de arengar o corear las canciones. 

Los grandes faltantes de la noche fueron <<Elegy>> y <<Tuonela>>. Es entendible que Tomi Jousten prefiere cantar más canciones de su era, aún así, escuchar un poco de esa época hubiera sido maravilloso. Igualmente, en el pogo no se notó ningún faltante. La gente saltó, cantó y festejó de igual manera. 

En cuanto al sonido, los finlandeses la tienen muy clara. Se escucha casi como si fuera un disco, lo que hace que la experiencia sea mucho más placentera. Los teclados de Santeri Kallio fueron aclamados más de una vez, así como a Esa Holopainen en la guitarra. No es una banda tampoco que busque eso. Son cumplidores y prolijos, pero no buscan demostrar que son virtuosos. Tomi Joutsen es uno de los vocalistas más polifacéticos de la escena finlandesa, y no se para frente al público buscando impresionar. Quizá esta es la característica que hace a Amorphis una banda muy especial para los fanáticos.

En la noche del 13 de octubre entendí finalmente, algo que las bandas del país frío tienen en particular. Son personas que expresan poco, se paran en un escenario a hacer su trabajo, y el amor que reciben, lo reciben como pueden. Lo que para muchos sería una decepción, para el público argentino solo es un desafío. El fanático, esa noche, buscaba atravesar el hielo que los rodeaba, para entregar la alegría que daba tenerlos ahí. Fue un evento tanto de la banda como del público, que acompañó en cada letra. Definitivamente, la calidez argentina logró derretir el hielo y convertir aquella noche en un show excepcional.

Rosario Árbol

Rosario Árbol

Escribo y sé cosas. Lectora adicta, coleccionista y fanática de Tolkien. Si es metal y oscuro, me gusta.

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