Deicide y Kataklysm se presentaron en Buenos Aires
Y fuimos poseídos por una liturgia oscura
Deicide y Kataklysm, dos exponentes explosivos del Death Metal, se presentaron el pasado 16 de mayo en El Teatrito de Buenos Aires. Fue en el marco del “Decimate Latin America Tour 2023”. La banda del ámbito local que los acompaño fue Dislepsia.
Dislepsia fue un asesino sin piedad
Cuando llegué al lugar, había aproximadamente una cuadra de fila, donde los fieles del culto oscuro aguardaban por entrar al templo musical. Las puertas se abrieron a las 19 horas puntual, y a la media hora Lea Cabrera, vocalista de la banda, salió con un machete y una hoz, dispuesto a mutilar musicalmente al público asistente a puro Death Metal. Sonó en el amanecer del set list «Abominable Ser», donde la voz contundente del frontman fue como una espada sedienta de sangre, seccionándonos en dos partes a los espectadores. Luego llegaron «Aspira» y «La Última Plegaria», sendos temas del set list. Lea constantemente iba y venia en el escenario, como si estuviera poseído por el demonio. Luego llegó el momento de presentación de la banda, y se despidieron con la canción «Pandemia». El show terminó a las 20 horas.

Kataklysm fue la hiperexplosión del Norte
Los canadienses, de estilo “Nothern Hiperblast” (termino que se refiere a la rapidez de tocar su baterista), fueron los segundos en salir al escenario. A las 20:35 se escucharon sintetizadores de fondo, y luego aparecieron los músicos. Arrancaron el asesinato en masa con «Push the Venom» y «Guillotine», donde dejaron en claro que vinieron musicalmente por nuestras cabezas. A esta altura de la noche el recinto estaba lleno por completo, y eso que todavía faltaba Deicide.
Maurizio Iacono, voz principal fue de los ministros de la liturgia oscura, nos poseyó con «Manipulator of Souls», donde tomó nuestras almas a su antojo. Contundente y satánico show hasta ese entonces. El ritual de a poco llego a su fin con dos temas oscuros: «In the Shadows & Dust» y «The Black Sheep». Terminado la presentación todos fuimos como ovejas negras convertidas al culto del inframundo. El show terminó a las 21:30.

Deicide fue el amo y señor del ritual satánico
Los norteamericanos, de la mano de Glen Benton (bajista y voz principal), desembarcaron a las 22 horas, introduciéndonos en un ritual oscuro del cual nunca pudimos salir. Realmente fuimos poseídos a su antojo. El set list fue un claro homenaje al señor del inframundo. Comenzó con «Satan Spawn the Caco -Daemon», «Repent To Die» y «Holy Deception», donde dejaron en claro quien fue el amo de nuestros seres.
Todo fue en el recinto energía negra desde las profundidades de la tierra. Allí los espectadores pedían por el amo de las tinieblas, como si rezaran por su venida. «When Satan Rules His World» fue el tema del momento cumbre, con el mundo ya sumergido en atmósferas diabólicas. Con “Scars of Crucifix” siguieron la procesión hacia las profundidades, el frontman con su voz y bajo entró en nuestros seres, y provocó imaginariamente convulsiones. Podemos afirmar que dispuso de nuestras vidas a su merced, controlándonos y manejándonos como marionetas.

Y para sentenciar este ritual y matarnos musicalmente hablando, cerraron con “Death By Down”. Llegadas las 23 horas, terminó el show.
En conclusión, podemos decir que desde un principio hemos asistido a una liturgia oscura, en donde hemos transitado por distintos pasajes de la posesión Infernal de nuestros seres. De parte del staff que compone Vientos de Poder, estamos muy agradecidos a Gaby Sisti y al señor Pablo Noguera por la acreditación a este show.
Crónica: Sergio Silva
Fotografías: Martes Rubi
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