Metal pirata, un pato inflable gigante y locura total: Alestorm vuelve a la Argentina
Alestorm, felizmente capitaneados por Christopher Bowes, desembarca después de cuatro años en nuestras costas. En esta oportunidad, traen con ellos su último lanzamiento, The Thunderfist Chronicle. El botín es el 22 de Marzo en el Teatrito y de seguro se podrá vivir la experiencia pirata desde el pit. Las entradas de esta vuelta a la Argentina se encuentran a la venta a través de la página passline.
Esta tripulación oriunda de Escocia es más que reconocida por su extravagante combinación de folk metal, ritmos festivos y mucho alcohol. El pasado 2025 lanzaron su último larga duración titulado The Thunderfist Chronicle, y como era de esperarse, volvieron a superarse en su absurdez.

Una vez más, Alestorm nos trae un disco lleno de riff folks, mucha fiesta y un humor bombástico. No faltan los estribillos que se van a quedar dando vueltas en la cabeza después del show. Aún así, esta entrega nos sorprende con una canción de 17 minutos. Algo poco visto en la discografía de los piratas, y que demuestra claramente que podes ser un músico serio que hace canciones sobre cosas no serias. Para adquirir entradas, podés ingresar a este enlace.
The Thunderfist Chronicle fue bien recibido por fans y críticos, siendo un disco coherente con la carrera de los escoceses. Podemos imaginarnos la reacción del público al escuchar por primera vez «Killed to death Piracy« o la absurda «Banana»..
Oriundos de Perth, Alestorm empezó, como cabe de esperar, como una broma. Después de componer «Heavy Metal Pirates«, Bowes y sus amigos decidieron que esa sería la impronta de su banda. Así llegaron a Napalm Records y después, el éxito.

Con un comienzo más pesado y menos festivo, conquistaron escenarios para luego convertirse en el show que hoy despliegan. A partir de Sunset on the Golden Age, no solo las canciones dejaron de ser más serias, sino que el escenario se convirtió en una performance de lo disparatado. Es en este momento donde aparece por primera vez el pato inflable que los acompañará siempre en sus shows.
Con esta decisión sobre su impronta, siempre ha habido detractores. A veces nos resulta difícil aceptar las novedades en el mundillo del metal, pero Alestorm ha llegado para demostrarnos lo profesionales que se puede ser dentro del jolgorio. No podemos dejar de fijarnos en el guitarrista Máté Bodor que aporta el perfil más agresivo, o los teclados de Elliot Vernon que se encargan de toda la orquestación detrás de toda la broma.
Con humor sencillo pero elocuente, músicos talentosos y sin miedo al ridículo, estos piratas consiguieron crear una comunidad que los sigue en todas las locuras que les ocurra. Demostrando que a veces reírse de uno mismo es una de las mejores armas. Alestorm una vez más roba las miradas con su nuevo álbum y nos tiene expectante al sur de los Siete Mares por un show que sabemos, será una gran fiesta.
