Alcatrazz, tras las rejas del Hard Rock metálico

Entre los capítulos cruciales de la historia del Metal/Rock, no podemos dejar de lado a Alcatrazz. Se trata de la banda que Graham Bonnet creara luego de trabajar con dos Dioses de la guitarra, como Ritchie Blackmore y Michael Schenker. El siempre pletórico vocalista, que mas que un frontman de Heavy Metal parecía un detective sacado de alguna producción hollywoodense, reclutó a cuatro melenudos: el bajista Gary Shea y el tecladista Jimmy Waldo (de la banda AOR New England), al ex-baterista de Iron Maiden Clive Burr (que duró algunas semanas, dado que decidieron instalarse en Los Angeles, y este no quería moverse de Inglaterra, siendo reemplazado por Jan Uvena, de Iron Butterfly) y la revelación sueca: Yngwie Malsteemm, recién salido de Steeler (según él mismo «una bola de ruido con grandes solos de guitarra encima»), que buscaba una oportunidad para que el mundo entero sepa de sus habilidades escalísticas!

Alcatrazz
La primera obra

Así a fines de 1983 sale su primer disco, «No Parole from Rock’n’Roll». La obra tuvo una muy buena acogida por parte del público y contó con el apoyo de la cadena MTV, que transmitía seguido el corte de difusión «Island in the Sun». En él encontramos un fuerte choque entre el Hard Rock de los ’70, con las experiencias previas de Bonnet y Waldo muy a la vista. Además del naciente Heavy Metal neoclásico aportado por la joven estrella venida de Suecia. Un sonido bastante pulcro, con composiciones muy bien pulidas, sobre las cuales Malsteem desparrama toda su artillería técnica. Por supuesto también tenemos a Bonnet subiendo la apuesta vocal con el correr de los temas.

Alcatrazz
Primera formación de Alcatrazz: Malsteem, Uvena, Waldo, Bonnet, Shea

Todo se estaba encaminando, el álbum llevaba algunos meses en la prestigiosa lista del Billboard, y con la salida del videoclip «Hiroshima Mon Amour», empiezan a hacerse muy populares en Japón. Allí es donde graban el disco en vivo «Live Sentence». Hasta que luego de un malentendido con Graham Yngwie decide dar un paso al costado. Según diría tiempo después en realidad fue porque se sentía algo fuera de lugar. Según él, era un adolescente de tan solo 19 años, con mucho que demostrar, entre varios treintañeros ya experimentados.

Así funda Rising Force, un nuevo proyecto que haría escuela, combinando su característica velocidad y técnica, con ambientes barrocos e influencias de Paganini. Tiempo después reconocería: «Alcatrazz me sirvió de gran ayuda para darme a conocer. Mi idea siempre fue la de ser un solista con una banda de acompañamiento, y ellos fueron el trampolín para lograrlo”.

Sale un genio y entra otro genio

Luego de lidiar con algunos problemas relacionados con el alcoholismo de Bonnet, Waldo consigue contactar con otra nueva promesa de las seis cuerdas para cubrir al piromaníaco Malsteem, un joven guitarrista proveniente de la banda de Frank Zappa, llamado Steve Vai. Otro músico estelar, aunque en ese momento todavía en ascenso. El resultado no podía ser otra cosa que un álbum monumental, que ya ganaba de antemano por la calidad de sus intérpretes. Fue bautizado «Disturbing the Peace».

Este trabajo va en una línea distinta del anterior, menos clásico y ordenado, y más vanguardista y sofisticado. Ya sin una gran personalidad como la de Malsteem, el grupo podía trabajar relajado y todos tenían participación en la composición. A Bonnet se lo ve más relajado, sin prender fuego sus cuerdas vocales. Waldo deja el clasicismo de lado y se vuelca a sonidos más experimentales. En tanto Vai logra amoldarse a cada tema sin necesidad de mostrar constantemente su virtuosismo con largos preludios instrumentales.

Alcatrazz había encontrado lo que necesitaba para sonar como se lo habían propuesto en un comienzo. Más en la línea del Hard Rock, e intentando adaptarse a la ola del Glam Metal que en aquellos años reinaba en las FM para llegar a un público más masivo, con el gran aporte de un guitarrista tan virtuoso como el anterior, pero en sus antípodas estilísticas. Con “God Blessed Video” llegan al puesto 145 del Billboard por 16 semanas. Capitol Records estaba poniendo muchas fichas a Alcatrazz, pero estos comienzan a centrarse en la figura de Vai, a quien le ofrecen un contrato como solista, y luego como guitarrista de la banda solista de David Lee Roth, que acababa de dejar Van Halen, algo que no podía dejar pasar. Nuevamente el puesto de guitarrista queda vacante…

Alcatrazz
Segunda formación: Shea, Vai, Waldo, Bonnet y Uvena
El álbum favorito de Bonnet

Muchos años después recordaría Bonnet: “Me llevaba muy bien con Steve. Él acababa de dejar la banda de Frank Zappa y teníamos diferentes ideas. Era muy fuera de lo común y tan vanguardista en un montón de cosas. Tuvimos que redefinir un poco ese material y que fuera un poco más como material de radio, me encanta lo que hizo. Creo que el segundo álbum de Alcatrazz es realmente mi favorito, por su forma de tocar. Las canciones que compusimos eran geniales y siguen sonando bien al día de hoy«.

Venían de grabar dos álbumes con cierto éxito comercial, y parecían haber encontrado el sonido ideal. Pero aun no terminaban de posicionarse en la cúspide de la escena. Igualmente la idea de Bonnet y Waldo fue mantener la banda a flote. Así inician la búsqueda de un nuevo guitarrista, la cual estaba totalmente condicionada por la huella dejada por los dos monstruos anteriores. El pedido de Capitol Records fue claro: «Grabar un disco de hits».

Llega el tercer guitarrista

Así por medio de Wendy Dio (nueva representante de la banda), se comunican con Danny Johnson, un joven guitarrista proveniente del blues rock que venía de tocar para Rod Stewart y Alice Cooper, nada que ver con el perfil de los anteriores guitarristas, incluso el propio Danny (confeso fanático de Alcatrazz por aquellos años) dudaba de ser el candidato apropiado para ponerse en los zapatos de Malsteem o Vai. Pero la idea era romper con los moldes y tirarse más hacia el Hard Rock melódico y el AOR, dado que en el Heavy Metal eran otras las bandas que estaban inamoviblemente a la cabeza, y así es que logran convencerlo.

En vivo Johnson ni siquiera intentaba copiar los solos de sus dos predecesores, y Alcatrazz empezaba a apuntar a un público más amplio, sin renegar de su pasado, pero con objetivos más comerciales. Esto se hace evidente en su tercer disco, «Dangerous Games». Adiós al Hard Rock más duro y setentero, se acabó el Metal Clásico. El grupo apostó a un sonido claramente AOR, usando el Hard Rock como base, pero apostando al pop electrónico, el post punk, el new age, con intención de sonar en los medios. Lo cierto es que este tercer disco es un buen trabajo, logró plasmar fielmente el sonido de la música que sonaba en la mejor década en lo que refiere a creatividad, cerrando una buena trilogía para esa etapa.

Alcatrazz
Ultima formación de los ’80s: Shea, Uvena, Bonnet, Waldo y Johnson
Nadie quedó conforme

Mientras el público más fiel de Alcatrazz esperaba encontrar cierta continuidad en el sonido con la banda presentando a un nuevo semidios de las seis cuerdas, Capitol Records esperaba un disco plagado de hits radiales. No cumplieron ninguna de las dos expectativas, el proyecto empezó a perder fuerza, y los integrantes la motivación, hasta la salida nuevamente del guitarrista, que se va a la banda Private Life, y ya esto genera la separación definitiva del grupo, con Bonnet yéndose a Impelliteri para grabar el grandioso disco «Last in Line».

Regresos y giras conmemorativas

Más cerca en el tiempo comenzó a haber acercamientos entre los fundadores y algunas giras conmemorativas. Incluso un proyecto de reunión definitiva que derivó en un disco de estudio en 2020 con grandes invitados de lujo como Chris Impelliteri, Steve Vai, Bob Kulick, Darío Mollo, Jeff Waters, etc. Este fue titulado «Born Innocent», donde contamos con tres de los cinco miembros originales: Bonnet, Waldo y Shea; acompañados en esta ocasión por el baterista Mark Benquechea (del proyecto solista Graham Bonnet) y el guitarrista Joe Stump (de Holy Hell).

Alcatrazz
Graham Bonnet y Gary Shea en una de las ultimas giras conmemorativas juntos

Con este trabajo nos encontramos con lo que sería la segunda parte del «No Parole From Rock´n Roll». Ahí estaban las bases rítmicas típicas del Hard Rock de antaño, los arreglos y pinceladas del Heavy Metal Neoclásico que Malsteem supo remarcar tan bien interpretadas por Stump, mucha presencia de teclados rellenando y creando atmósferas eclesiásticas, y Bonnet haciendo lo que mejor hace, como si de vuelta tuviera 30 años!

Ahora hay dos Alcatrazz

Tristemente por problemas entre el manager Giles Lavery y el icónico cantante, a las pocas semanas de salido el disco, la banda se termina partiendo el dos. Es asi que ahora tenemos dos versiones de Alcatrazz componiendo y tocando en vivo. La de Bonnet por un lado, y la de Waldo y Shea por el otro (que tienen al siempre predispuesto Doggie White entre sus filas). Es como si tuviéramos dos bandas tributo activas… pero no entraremos en detalles que tal vez ni ellos mismos comprenden.

Es injusto recordar a Alcatrazz solo como la banda que impulsó a dos monstruos de la guitarra, los demás integrantes también fueron y son pesos pesados de la escena internacional, y grandes músicos. Principalmente Bonnet, un verdadero Metal God cantando, que ha tenido la nada fácil tarea de compartir proyecto con los más admirables y carismáticos guitarristas del género: Blackmore, Schenker, Malsteem, Vai, Impelliteri, muchas veces eclipsado, pero nunca pasando desapercibido. Con 74 años, sigue firme trayéndonos a los seguidores del género grandes obras musicales! ¡Veremos con qué nos sorprende en el futuro!

  • Publicado originalmente en revista Vientos de Poder n°12
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Agustin Di Mauro

Licenciado en Ciencias de la Información (UNC), especializado en medios gráficos y digitales. Redactor y editor de Vientos de Poder desde 2012. Melómano apasionado del Metal. ¡Más Judas Priest, menos Poison!

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