¡Feliz cumple, Bizarra! Asspera celebró 20 años de su álbum debut
La banda más particular de metal del país volvió a colmar el Teatro Flores. Asspera volvió al recinto para celebrar 20 años de «Bizarra Actitud de Seguir con Vida», en una jornada que repasó el disco, homenajeó a los íconos del rock y se culminó con clásicos. Desde Vientos de Poder, te traemos la mejor cobertura de la jornada con una galería especial para acompañar los primeros 20 años del disco debut: ¡Te traemos las mejores 80 fotos del show!
A esta altura del partido me cansa discutir el hecho de que Asspera está en otro nivel. Haters gonna hate, no importa cuando leas esto. Es un nicho de una sola banda dentro de otro nicho. Pero no importa que al menos la mitad de los termos no lo quieran aceptar. El pueblo assperiano está bien así. La jornada del sábado pasado fue otro ejemplo de que una banda con mucha menos carrera que Horcas o Malón puede también competir peleando en los mismos recintos. En el caso de la segunda, sin tener que colgarse de las patas de las obras de otros.
Para aclimatar la noche (que dió apertura a las 19) subieron al escenario los Painkiller Stand Up, un trío de comediantes con temática metalera. Tengo que destacar el humor de la tercer parte, con piezas como «si tengo que hablar del Indio Solari, no me va a temblar el pulso» .

Para las 21, tras un largo loop de promoción de streaming y viejos videos en las pantallas laterales del Teatro, se abrieron los telones y empezó la joda. Como siempre, el humor tuvo lugar y para dar inicio a una jornada que repasaría el «Bizarra…» de principio a fin, en orden y con todos sus arreglos, se hicieron presentes algunos personajes en escena.
Parte I: ¡Felíz cumple, Bizarra!
Recuerdo antaño hacia la mitad de mi vida cuando descubrí Asspera junto a un gran amigo. Encerrados en un pequeño cuarto en La Paternal, mi junta indecente no tuvo mejor idea que poner «Me Cago» y «Violeta», entre risas y metal. De ahí, en adelante, media vida de compañía, casi equiparando los años del álbum debut y siguiendo todos los lanzamientos en vivo. El «Bizarra» es una rareza que nunca creí que iba a escuchar completo, sonando con la evolución que tuvo la banda. Sin embargo, ahí estábamos. Arrancaban lloviendo soretes de punta con «Gorda Puerca» y la joda no iba a parar hasta «Violeta» de Alcides.






Como el imaginario assperiano no tiene mucho desarrollo en este álbum, introdujeron para «Gol de Arsenal» a Brian Yanson, quien no creo que aparezca mucho porque no es un tema que suela formar parte del repertorio habitual. De este disco no suelen sonar más de 3, o 4 temas… Y eso que tiene, a su manera, tela para cortar.


Parte II: clásicos, homenajes y anticovers
Para la segunda parte, el arranque estuvo a cargo de Nico Polo, arrementiendo con sus característicos solos de batería. Esta vez, por primera vez en años, pude verlo de cerca, ya que en el escenario ocurrieron, ocurrían y ocurrirían tantas cosas, que nos permitieron permanecer en el pit todo el concierto. Como siempre, destacable en su calidad de músico.


El final de su solo se mechó con «El Peaje Más Caro del Mundo», sumándose la banda completa. A esta altura del partido, cuando hablamos de banda completa, no solo nos referimos a Rodrigo Santamaría, Pit y Julián Barrett, y el ya mencionado Polo. A estos y ya hace largos años hay que añadir a El Tumba (Christian Vengiarruti) en percusión, El Rubio Salvaje (Leonardo Ibañez) como segunda guitarra en algunos temas, y a Buitre y Terro tanto en coros como en el entretenimiento.


«Si Ya Sé» introdujo al Dinogarca y se mezclo sobre el final, como es costumbre, con «Ji Ji Ji», con la aparición del Indio Solari encarnado por Buitre. Fue este uno de los momentos más emotivos de la noche, a solo un día de haber fallecido el ícono legendario del rock nacional. Hubo lágrimas sobre el escenario, un pogo inolvidable, el Indio surfeando y lo podés revivir en este video.


Siguieron «La Poneta», «Tarifazo» y «Partiendo Cabezas». Se rememoró al Indio con palabras.. Palabras que escuché a medias, porque lo dejaron al Terro solo cableando a oscuras las lanzadoras de papel confeti y como era el único que había quedado en el vallado, me quede sosteniendo la linterna. Usted no puede pedir una crónica más bizarra que esta. Tras «Vecinos de Mierda» subió Marolito y arrancaron los covers: «Jugadores», «Quien se ha tomado..», «La Motito» (con un Carlitos gigante), y «La Pachanga», con un Angine d’Assperá en el escenario que desato las risas hasta de los mismos músicos.




El final fueron solo dos temas: «Hijo de Puta» y «Pogo al Corazón», inamovibles en todos los shows. La catársis extrema y el brindis a las amistades que no están en este plano. Así pasaba La A, una vez más, por el Teatro Flores, en una montaña rusa de pogos, riffs pesados, emociones a flor de piel, risas y locuras. Es difícil explicarlo y más aún hacerle cambiar la opinión a la gente que no los entiende. No importa, hacen falta en la escena. Son un quilombo extraordinario, una resistencia organizada dentro de la barra de cuero y metal, contra los puristas. Muchos le dan con un caño, pero seguramente no puedan hacer ni componer la mitad de lo que hacen estos muchachos.
Ah, de los tres lanzadores de confeti, explotó uno solo. Más bizarro, no se consigue.

Crónica y fotografías: Facundo Rodriguez (Shots.By.Far)
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