Crónicas

Dragonforce: un show de Power Metal al extremo

Crónica del show vivido días atrás en el Teatro Vorterix

Esta vez la cita era con una banda que ya se ha consagrado como una de las más importantes del Power Metal mundial. Dragonforce está relacionada con los videojuegos no solo en el hecho de que utilizan sonidos de los mismos para ambientar sus canciones, sino que sus temáticas muchas veces son sobre videojuegos, principalmente de fantasía medieval. Lo que los puso en el foco de atención fue su participación en Guitar Hero III, con su más grande clásico, “Through the Fire and Flames” (siendo la canción final y la de mayor dificultad). Esta pertenece a su tercer álbum “Inhuman Rampage”, de 2006, y el que los catapultó a la fama mundial.

Yo creo que esto introdujo un género como el Power Metal a un público más joven. Todos aquellos niños que tenían acceso a una PS2, conocieron la velocidad y la epicidad de un género que estaba renaciendo. Otra de las razones por las cuales la banda generó millones de fanáticos es la velocidad con la que tocan y el virtuosismo de sus músicos, liderados por el guitarrista Sherman Lee.

Para las 18:00 horas ya me encontraba en camino hacia donde se iba a dar el esperado evento. Estamos hablando del Teatro Vorterix. Esa noche sonaría Power Metal del mejornivel, tanto por la atracción principal. como por la banda invitada. Siendo las 19 horas se abrían las puertas del recinto, y una fila de media cuadra comenzaba a ingresar. Se acomodaron a lo largo de la valla, mientras otros tantos recorrían el lugar que se iba llenando paulatinamente. No fue hasta las 19:45 que apareció la banda invitada, ya un referente en lo que concierne al power metal nacional.

Azeroth golpeó el escenario con melodías fantásticas, riffs galopantes y un sonido realmente de muy buena calidad, equiparable con la ejecución que fue impecable. Es una banda con más de 20 años de trayectoria que ya tiene a sus fieles fans, quienes se hicieron notar alentando y coreando sus canciones. De estas podemos destacar “Condena eterna», “La salida” o la épica “Campaña del desierto». Se ganaron la ovación del teatro entero, hambriento de melodías épicas.

Velocidad y Fantasía

Cinco minutos pasaban de las nueve de la noche,ya todos estaban ansiosos y aclamando por Dragonforce. Repentinamente suena una intro de música de video juego, empiezan a subir los músicos (ovacionados por los fanáticos) y de un estallido comienza el clásico de “Inhuman Rampage”, ”Revolution Deathsquad”. Se enciende al público en gritos y saltos. El cantante saluda al público y anuncia que la canción que sigue es “Cry Thunder”, de “The Power Within” (el álbum de 2012). Ese estribillo se acompañó a los gritos por todos los presentes, y entre cánticos y festejos siguió “Ashes of The Dawn” de “Reaching into Infinity” (disco de 2017).

Ahora llegó el turno de la oda a la saga más grande de videojuegos de la historia, ”Power of the Triforce”, con una temática sobre The Legend Of Zelda. Obviamente contada a través de la velocidad y melodía de una gran canción powermetalera. De repente comienza a sonar fuerte (mientras el público acompaña) “burning fire, burning lives on the long distant roads…”, del segundo trabajo de la banda, ”Soldiers of Wasteland”, El público se notaba cada vez más enloquecido, mientras en el escenario los músicos no paraban de saltar e interactuar con la gente. El show de luces, papeles y chispas, solamente enriquecía más lo enérgico del show.

El tema siguiente, fue otro dedicado a los videojuegos, esta vez a otra de las más grandes sagas de fantasía medieval: Elder Scroll Skyrim, ”The Last Dragonborn”. Por un momento la banda se detiene y el público alienta con el clásico cántico “¡Olé, olé, olé, olé! ¡Dragon, Dragon!”, a lo que la banda comenzó a acompañar con una versión a alta velocidad del mismo.

El valle de los condenados

El espectáculo estaba en su punto álgido. Las canciones que seguían no hacían más que incrementar la adrenalina en los fanáticos. «Black Fire», «Fury of The Storm» y «Valley of The Damned», tres clásicos de la banda, entregaron solos acrobáticos de cada integrante. El público, enardecido entre aplausos y gritos, fue interrumpido por el vocalista: «Bueno, ha llegado la hora de que entremos en el reino del disco metal… quiero verlos bailar»

A continuación, sonaron «Doomsday Party» de su último trabajo «Warp Speed Warriors» (de 2024), conectada con «Highway to Oblivion» y los covers, en versiones powermetaleras, de «My Heart Will Go On» (de Céline Dion) y «Wildest Dreams» (de Taylor Swift). Esta última vino con la consigna de hacer el circle pit más rápido del mundo. Obviamente todos en el medio dieron lo mejor de sí para lograrlo. 

«Heart of The Dragon» de su álbum debut fue la sorpresa, siendo la segunda vez en la historia que tocan esa canción. El cierre solo podía pertenecer a la canción con la que la mayoría de nosotros los conoció, «Through The Fire and The Flames». Fue una fiesta entre papel picado, láser, y cada solo coreando cada parte de los versos gritada. Todo culminó en aplausos, ovaciones, fotos con el público, y la promesa de no tardar tanto en regresar.

Crónica: Luca Naveira
Fotografía: Facundo Rodriguez

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Luca Naveira

Luca Naveira

Melómano, cantante, fanático del metal en todas sus formas. Me parece importantísimo difundir y dar a conocer un poco más está expresión musical con tantas historias y mensajes.

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