¿Quién es quién, a nivel compositivo, en Iron Maiden?
Steve Harris es el cerebro, pero no ha sido el único encargado a la hora de componer grandes himnos
Iron Maiden, la legendaria banda británica de Heavy Metal que recientemente acaba de visitarnos, no solo es famosa por su impactante presencia escénica y su envidiable longevidad. También lo es por su funcionamiento como grupo, y la dinámica colaborativa en el ámbito compositivo. Desde sus inicios allá por los años ’70, han contado con una rica diversidad de talentos que le han ido dando forma a su inconfundible identidad musical. Liderados por el bajista Steve Harris, el principal arquitecto de la banda, cada miembro ha aportado su huella a la historia musical de la Doncella de Hierro.
En este breve informe, te contamos en detalle quién es quién al momento de crear música para el emblemático grupo londinense.
Steve Harris: El corazón compositivo
Con 136 canciones en su haber, Steve Harris se destaca como el máximo responsable del legado musical de Iron Maiden. Desde las primeras composiciones en «The Soundhouse Tapes» hasta las más recientes en «Senjutsu», ha sido el eje creativo de la banda. La única excepción es el álbum «The Book of Souls», donde por la pérdida de dos seres queridos, solo pudo aportar una canción. En el resto de las obras, su rol ha sido protagónico. Clásicos como «The Number of the Beast», «The Trooper» «Fear of the Dark» y «Dance of Death», son testimonio de su genialidad compositiva, manteniendo la esencia de Maiden a lo largo de casi cinco décadas.

Bruce Dickinson y Adrian Smith: Dos aliados clave
El carismático vocalista Bruce Dickinson y el guitarrista Adrian Smith también son dos figuras centrales a la hora de la composición en el grupo. El emblemático cantante aparece como el autor de 45 temas oficiales, destacando su papel en álbumes como «Dance of Death» y «A Matter of Life and Death». Aunque su participación en temas icónicos como «Run to the Hills» no está acreditada oficialmente, su influencia en el primer álbum también es innegable, ya que le dio a la banda un salto de calidad. Es el creador de grandes himnos como «PowerSlave», «Bring you Daughter, to the Slaughter», «Can i Play with Madness» (en sociedad con Harris y Smith) o «If Eternity Should Fail», uno de los nuevos clásicos, que abre el álbum «The Book of Souls».

Por su parte el guitarrista, con 43 canciones compuestas, ha contribuido consistentemente a los mayores éxitos. Principalmente en los discos «Somewhere in Time», «Seventh Son of a Seventh Son» o «The Book of Souls». Entre sus mayores himnos se destacan «Wasted Years», tema con el que Iron Maiden suelen cerrar los shows, y que inicialmente no creia que fuera a gustarle a sus compañeros. También han salido de su mente grandes himnos como «Flight of Icarus». «Strange in Strage Land» o «Two Minutes to Midnight», esta última en sociedad con Bruce. Sin dudas, Adrian es un compositor versátil y prolífico, que ha sido clave en la historia del grupo. Su carrera solista apoya esta afirmación, ya que no tiene desperdicio.

El aporte de Dave Murray y Janick Gers
Los otros dos guitarristas de la banda también han sido claves a la hora de aportar nuevas canciones. Por caso,el histriónico Janick Gers, quien se unió a la banda en 1990, ha aportado 29 temas a lo largo de su carrera con Iron Maiden. Su estilo distintivo se refleja en álbumes como «Fear of the Dark» y «The Final Frontier». Por caso, es el creador de la música de clásicos como «Be Quick or Be Death» o «Wasting Love», mientras que Dickinson se ha encargado de las letras. Recordemos que el guitarrista provenía de la banda solista de Bruce. También ha participado en la composición de temas como «Out of the Silent Planet», o algunos que han dado nombre a los trabajos de estudio; por ejemplo «Dance of Death» o «The Book of Souls» salieron de su cabeza.

Por su parte el histórico Dave Murray, el otro pilar de la banda que ha participado en todos los álbumes, y es uno de los creadores del sonido de Maiden, ha sumado 23 canciones desde los primeros días de la agrupación. Muchas de ellas han sido elegidas como singles a la hora de difundir la salida de los respectivos discos. El viejo ladero de Harris es un miembro vital dentro de la formación, que ha contribuído con su toque melódico en temas icónicos de los primeros tiempos como «Charlotte the Harlot» o «Twlight Zone». También lo ha hecho en los tiempos que la banda estaba explotando, con clásicos de la altura de «Deja Vu» o «The Prophecy». Mientras que en la etapa más nueva, ha aportado temazos como «Brave New World», «The Reincarnation of Benjamin Breeg» o «Rainmaker».

Los vocalistas del pasado y su legado
Los recordados Paul Di’Anno y Blaze Bayley, aunque tuvieron estadías más breves, también dejaron una huella importante en la discografía. Por su parte, el vocalista original contribuyó con cuatro composiciones, incluyendo clásicos de los dos primeros discos como «Running Free» o «Killers». Se trata de temas que ya son íconos de la cultura Rock a nivel global.

Mientas tanto, el reemplazante de Dickinson durante los ’90s, aportó 11 canciones durante los cinco años que estuvo en el puesto. Se destacan entre ellas «Man on the Edge», «Futureal», «Virus» o «Como estais amigos», esta última dedicada a los soldados de la guerra de Malvinas. Según contaba a la prensa tiempo después, se inspiró en la misma al visitar el memorial de los ex combatientes durante su visita a la Argentina.

Los bateristas también han aportado
Contrario a lo que podría pensarse, los dos percusionistas que han sido parte de la historia de la Doncella de Hierro, han participado en algún momento de la composición. Por caso, el recordado Clive Burr tiene créditos en dos recordados temas de los primeros tiempos: «Gagland» y «Total Eclipse».

Por su parte, Michael Henry McBrain, conocidos por todos como Nicko, y quien para tristeza de muchos de nosotros acaba de colgar los botines, participó componiendo el tema «New Frontier», del disco «Dance of Death», de 2003. Si bien es una sola canción, hay muchas otras donde su forma de tocar la batería le han dado una marca propia. Temas como «Where Eagles Dare», «The Trooper», «Aces High» o «Be Quieck or Be Death» tienen su marca única.

Podemos afirmar que Iron Maiden es el resultado de la colaboración y la individualidad de cada uno de sus miembros, con aportes que van desde el único crédito de Nicko McBrain hasta el vasto repertorio de Steve Harris. Por tanto no quedan dudas de lo importante que puede ser la genialidad de cada miembro, para el éxito final de un proyecto musical.
Siguiendo la idea anterior, es justo aclarar que cada uno de sus integrantes, ya todos verdaderas instituciones del mundo del Rock, han dejado una marca imborrable, por su excelente calidad no solo como compositores, sino también como intérpretes. Es válido remarcar que cada uno de ellos ha contribuido fuertemente a ese rico abanico de sonidos que ha definido a una de las bandas más influyentes de la historia musical.
«¡Ups the Irons!».
