Córdoba quedó atrapada en una batalla Entre el Cielo y el Infierno

Crónica del show brindado por los ex-Rata Blanca en la ciudad mediterránea

Después de un sábado sofocante para el centro del pais, el domingo 17 se presentó más benevolente para los mortales. Por ende, una tarde-noche ideal para disfrutar de una parte fundamental de la historia del Metal argentino. De la mano de la productora Metal Tempo, visitaron nuestra ciudad dos de los fundadores de Rata Blanca, Gustavo Rowek y Sergio Berdichevsy, junto a dos de sus compañeros durante parte de los 90, Javier «el Chino» Retamozo y Mario Ian, completando la formación con dos grandes valores de la escena argentina, como lo son José Velocet y Walter Scasso. En concreto, Entre el Cielo y el Infierno, una agrupación surgida en 2019, cuando volvieron a unir fuerzas los cuatro ex-compañeros de Walter Giardino. Esta primera visita a Córdoba se llevó a cabo en Casa Babylon, el ya tradicional local de la zona del viejo Abasto, y ante un gran marco de público.

Mr. Jaque

El espectáculo arrancaría a las 19 horas, pero un corte de luz luego de la prueba de sonido de la banda principal retrasó los planes. La banda que abriría la noche serían los locales Fierro – Metal Pesado, pero el baterista de la agrupación sufrió un accidente laboral dos días antes (está fuera de peligro, pero con el brazo en roposo por algunas semanas), por lo que tomó su lugar la banda de Mr. Jaque. Se trata de una agrupación local que practica un Hard Rock clásico, con mucho de Rock&Roll. Hay fórmulas efectivas y eficientes y estos muchachos lo saben.

Desde la estética personal hasta la estilística musical, este trío apunta los cañones y logra impacto a dónde posiblemente logren hundir la resistencia que algún público distante pudiera oponer. La nochecita lluviosa del domingo los vio abriendo el show ante una muy buena cantidad inicial de gente, pasados 20 minutos de las ocho de la noche. Allí un público generoso y entusiasta que premió la entrega de la banda (convocada de emergencia por lo mencionado anteriormente) acercando un mix de composiciones propias como “Mr. Jaque”, “Luces Rojas” o “Culpable” y clásicos del rock Argentino como “Jenny” de Riff, “Ropa Sucia” de Patricio Rey o “F´you”, de Sumo. Aprobados por los que llegaron temprano, Mr. Jaque se fue con una victoria musical en sus bolsillos y el tablero con todas sus piezas intactas para una próxima partida. ¡Larga vida al Rey!

Proyecto Grial

A continuación llegó el turno de Proyecto Grial, banda de la cual ya hemos hablado anteriormente en este portal. Sin dudas, una agrupación ya consolidada como una referencia para el Heavy/Power Metal de la provincia de Córdoba. Sonaron más bajo que en ocasiones anteriores, supongo que para no forzar a su líder y vocalista, Pablo López, que estuvo atravesando una faringitis durante esa semana previa. Sin embargo, a fuerza de profesionalismo y garra todo salió como si nada. Arrancaron con «Ritual», enganchado con «Heroes» y «Grial», tres clásicos al hilo.

Acto seguido nos sorprendieron con una lograda versión de «Como Relámpago en la Oscuridad», de Logos. Pero no fue la única sorpresa, ya que también hubo espacio para mostrar lo nuevo, y el tema elegido fue «El Vuelo del Fenix», de buena recepción entre la parcialidad. Ya casi hacia el final subió de invitado Sebastian Salinas, gran guitarrista y músico profesional cordobés radicado en el exterior, para brindarnos un cover de Temple: «Alquimia». Obviamente un tema que pegó duro en la parcialidad, por razones obvias. Finalmente se despidieron con «Puedes Creer», y se llevaron el aplauso mayoritario. ¡Un buen cierre de año, más que merecido para esta activa banda local!

Entre el Cielo y el Infierno

Pasadas las diez y media de la noche, apareció en escena el sexteto liderado por Gustavo Rowek y Sergio Berdichevsky, los creadores de la legendaria banda argentina, Rata Blanca. El tema elegido para patearnos el pecho fue «Maquina», uno de los clásicos de aquel disco de culto lanzado en 1994. El local para ese entonces ya estaba lleno en planta baja y planta alta, con todo el publico coreando los estribillos.

Uno de los primeros ovacionados fue Mario Ian, que cumplió de manera óptima con su labor de vocalista. Sin dudas su paso por bandas como Alakran, Devenir o su proyecto solista Ian, tambien lo han puesto en la alta estima del público metalero. Además de los clásicos que compuso durante su paso por Rata Blanca. Ver en vivo himnos de la talla de «Herederos de la Fe», «Sin tu amor nada existe» o «Sombra Inerte del Amor» es una experiencia que todo metalero debería vivir. ¡Al menos una vez en su vida!

Pero el momento de la ovación generalizada llegó cuando se presentó al gran icono del Metal argentino, Gustavo Rowek. Sin lugar a dudas parte fundamental de bandas pilares de la escena, como V8 o Rata Blanca. El «Ole ole ole ole! ¡Rowek Rowek!» ensordeció Babylon. Fue allí cuando un grupo empezó a corear «¡Grande Enano! ¡Grande Enano!», a lo que el siempre ocurrente personaje que es Sergio Berdichevsky preguntó «¿¡Es grande o es enano!?», generando una carcajada generalizada. Obviamente esto dio pie a la ovación a otro grande de las seis cuerdas como es «Terma». Además de escénicamente ser un pilar junto a su ladero José Velocet, a puros saltos y headbanging, musicalmente demuestra tema a tema su gran virtuosisimo. Sobra decir que los solos y arreglos sonaron tal como en los discos.

Si bien todos esperábamos que el show sea exclusivamente temas del álbum de 1994, tambien nos sorprendieron con temas de otros discos de aquellos años. Uno de esos clásicos inesperados fue «Angeles de Acero», perteneciente a «Guerrero del Arco Iris», que según presentó Ian, es obra y letra de Rowek. La emoción del público provocó el efecto deseado. Nostalgia y al mismo tiempo alegria, ya que es un clásico poco ejecutado por Rata Blanca en la actualidad. Además hubo lugar para verdaderos himnos de «El Libro Oculto», como «Agord, la Bruja», «Basura», o yendo más lejos en el tiempo «Chico Callejero», del primer álbum de la leyenda del Metal argentino.

También hubo espacio para lo nuevo. Es que lejos de ser una banda tributo a su propio pasado, Entre el Cielo y el Infierno se está parando como una banda estable con nuevo material. Así llegó el momento de presentar «Enviados», nuevo sencillo lanzado en el mes de mayo. Pero no quedó ahí, además presentaron «El Arbol del Bien y del Mal». Este potente tema tercera vez que lo tocan en vivo, y fue de gran aceptación entre la parcialidad.

Por supuesto no faltaron las ovaciones al siempre eficaz Retamozo, el virtuoso Scasso y el alegre Velocet, definido como «el responsable de relaciones públicas» de la banda. Este desde el escenarió invitó a todos a quedarse luego del show para compartir fotos, tragos, abrazos y apretones de mano. El final llegó como no podía ser de otra manera con tres grandes obras: «Jerusalen», «En el bajo Flores» y «Bajo Control», donde el pogo hizo temblar el recinto.

La banda se despidió ovacionada, prometiendo regresar el año próximo. Gran apuesta de la productora Metal Tempo, que ha levantado la escena metálica cordobesa con shows de gran nivel mes a mes. Agradecemos a Alejandro, su cabecilla, por acreditarnos como medio de prensa. Esperamos tener pronto a estos próceres de visita nuevamente por estas tierras. Si te enteras que llegan a tu ciudad, ni lo dudes un segundo en conseguir tu entrada. ¡Es un show que realmente merece la pena vivenciar!

Crónica: Agustín Di Mauro Sergio Veron
Fotografías:  José Ormeño

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Redacción

Esta nota fue redactada en colaboración por varios miembros de este medio.

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