Los inicios del Metal en castellano

Mientras aun existe el debate si fueron bandas fundamentales como Led Zeppelin o Deep Purple por un lado, o Black Sabbath con UFO y Budgie por otro los iniciadores del género, poco se ha hablado sobre las primeras bandas que se animaron a cantar Metal en su idioma nativo: el castellano.

La década de ’70 fue una década por demás convulsionada para la humanidad. Desde golpes militares en toda América Latina y la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS amenazando con acabar con la vida sobre la faz de la tierra, hasta las guerras en Medio Oriente y en Vietnam bañando el mundo en sangre inocente. Para sumar caos, el escándalo del Watergate hacía tambalear a la potencia norteamericana, y se produce el auge del terrorismo. En ese contexto comenzaba a asomar en una juventud disconforme y rebelde un nuevo género musical, con influencias del blues, el Rock Psicodélico y el Rock Progresivo: el Heavy Metal (aunque aun no era conocido como tal).

En Perú aparece la primera agrupación

Si bien muchos apuntan a Barón Rojo (tal vez por popularidad, por creatividad y por virtuosismo) como la punta de lanza de este movimiento, antes hubo otras bandas que se animaron a cantar Metal en nuestro idioma originario, y que no tuvieron tanto protagonismo. Tal es el caso de Tarkus, una banda peruano-argentina formada en Lima en el año 1972. Se creó entre dos miembros de la reconocida banda local Telegraph Avenue, y los argentinos Guillermo Van Lucke y Darío Gianella. Sacaron un disco homónimo con la portada completamente negra (tal como luego hicieran AC/DC o Metállica). Pocos meses después Gianella, que era el compositor principal de la mayoría de los temas y un talentoso guitarrista, abandona el proyecto (ingresa en una secta cristiana denominada “Los Niños de Dios”), por lo cual esta apenas duró menos de un año.

Tarkus (Perú), primera banda en grabar un disco de Metal en castellano

Sin embargo, está bien indicar que con su disco debut (“Tarkus I”) se plasmó por primera vez en vinilo música Heavy Metal en lengua española. Una obra bastante influenciada principalmente por Black Sabbath y en menor medida por Deep Purple, con algunas pinceladas de Almendra y Vox Dei. La agrupación regresaría en 2007, pero sin la inclusión de Gianella. El mismo hasta el día de hoy está desaparecido de la vida pública por propia decisión, pareciera que renegando de aquel pasado. Así el guitarrista es reemplazado por el hijo de Van Lucke, a modo de dejar un registro de lo que hubiera sido su segundo disco: «Tarkus 2″…

Otros antecedentes

Pocos años mas tarde, en España, llegaba a su final la dictadura del General Franco. Con el gobierno del socialista Felipe González, se vivía una suerte de destape cultural en la península ibérica. En este contexto patea el tablero la banda Ñu, bastante influenciados por Jethro Tull, con un sonido mas pesado que las bandas contemporáneas de aquel momento, e influencias de la música medieval. Aunque nunca terminó de encajar en la escena para convertirse en una banda masiva (como Obus o Barón Rojo, años después), su título de “banda de culto” está fuera de discusión.

Sería imposible obviar el trabajo de Norberto Napolitano, «el Carpo». Una leyenda de nuestro país, que en 1974 con Pappo’s Blues lanza su quinto LP, «Triángulo», un trabajo que quiso ser experimental, bastante cercano al rock progresivo y al Metal. Luego de esto viaja a Europa, y tras algunos años de idas y venidas, el fracaso de Aeroblus, y la poca trascendencia del disco «Pappo’s Blues – Volumen VII», se instala en Londres. Alli se relaciona fluidamente con los Motörhead, y en 1980 vuelve para organizar el festival: «Adiós Pappo’s Blues, bienvenido Riff». Esto significaría un hecho bisagra para la música nacional! Es ahí cuando nace Riff, la primer banda de Rock Duro de Argentina.

La década del ’80

Mientras a finales de los años ’70 la NWOBHM comenzaba a inundar el globo. Con la llegada de la nueva década de los ’80, se produce la eclosión del Metal en español. Así comienzan a asomar bandas que hoy son legendarias o de culto. En nuestro continente podemos nombrar dos casos emblemáticos: Arkangel en Venezuela, fundados en 1978 con el gran Paul Gillman al frente. Estos contaban con un sonido cercano a las bandas británicas, y con una fuerte temática social en sus letras. El disco “Represión Latinoamericana” es hoy considerado una obra cumbre del Metal en América Latina). Es hoy por hoy la banda de Metal mas antigua de Latinoamérica, con sus 40 años de actividad ininterrumpida.

En tanto, en nuestro país aparecía V8 (fundada en 1979), también con el padrinazgo de Pappo en sus inicios. Sería luego la banda mas emblemática de nuestra escena, con una propuesta mas cercana al Speed Metal. En 1983 sacan su álbum debut «Luchando por el Metal», poco valorado en su momento por la escena rockera nacional. Este trabajo con el paso del tiempo comenzó a ser considerado la piedra basamental del Heavy Metal argentino.

Desde España comienzan a llegar los primeros éxitos

En tanto, desde la madre tierra comenzaron a surgir grandes agrupaciones que terminaron de consolidar el Heavy Metal cantado en español. Barón Rojo, con himnos como “Resistiré”, “Larga vida al Rock and Roll” y una concatenación de grandes discos, terminarían marcando a toda una juventud y dejando una huella imborrable para el Heavy Metal en general. Su llegada a tierras sudamericanas terminó de marcar a fuego y establecer una escena naciente de este lado del mundo.

Baron Rojo, primer banda exitosa de Heavy Metal en castellano

Similar es el caso de los madrileños Obus. Llegaron a trabajar con Mark Dodson (nada menos que el productor de Judas Priest), demostrando que el Metal en Español comenzaba a ser tomado en muy serio también en las potencias anglosajonas. Sería también injusto omitir a los andaluces Medina Azahara, que lograron la difícil tarea de entrelazar el Metal y el Hard Rock con la música folclórica de Andalucía, o a los vascos Angeles del Infierno, que al instante fueron fichados por la mega discográfica Warner.

El periodo de consolidación

Poco tiempo después, con el correr de los años, se produciría la explosión final de la corriente del Metal cantado en castellano. Comienzan a aparecer grupos hoy por hoy consagrados a escala mundial: Panzer, Banzai, Bella Bestia, Zarpa o Mago de Oz en España, Hermética, A.N.I.M.A.L. o Rata Blanca en Argentina, Kraken en Ecuador, Brujería o Transmetal en México, Criminal en Chile, Masacre o Neurosis en Colombia o la exitosa carrera solista de Paul Gillman en Venezuela.

Arkangel (Venezuela), la banda más longeva de América del Sur

Transcurren los últimos años de la segunda década de este milenio, y el número de bandas que trasmiten sus mensajes en nuestro idioma es incontable, puede decirse que va en incremento constante. Si bien cantar en alguna lengua ajena (como el inglés puntualmente, lengua madre de este género único) es una buena estrategia para llegar a mercados extranjeros, hay que celebrar que cada vez tenemos mas bandas que se animan a dar su mensaje en nuestra lengua madre, porque todavía queda mucho por decir, contar, demostrar y denunciar.

Parafraseando a aquellos grandes maestros madrileños: ¡Larga vida al Metal (en castellano)!

  • Publicado originalmente en revista Vientos de Poder n°9
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Agustin Di Mauro

Licenciado en Ciencias de la Información (UNC), especializado en medios gráficos y digitales. Redactor y editor de Vientos de Poder desde 2012. Melómano apasionado del Metal. ¡Más Judas Priest, menos Poison!

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