Neil Turbin dictó una cátedra sobre Thrash old school
Crónica del show realizado por el histórico cantante días atrás en nuestro país
El primer vocalista de la legendaria banda Anthrax, Neil Turbin, se presentó el pasado 19 de julio de 2024 en Uniclub. Fue en el marco del «Fisful 40 Latin American Tour», y emocionó a los veteranos guerreros del Thrash que se atrevieron a entrar en el candente mosh. Zarkas Thrash, Nomade, Desygnio y Violent Execution fueron las bandas invitadas del ámbito local. Las puertas fueron abiertas a las 18 horas.
Zarkas, el legado del thrash en una nueva generación
Zarkas fue la primera banda en abrir la velada pasados veinte minutos las seis de la tarde. Cuentan con la particularidad de que el guitarrista es el hijo pródigo de Jorge Moreno, guitarrista de Serpentor, que estuvo presenciando el show. El arranque fue con el tema «Soy Adicto al Thrash». Esta banda hace un Thrash a la vieja escuela, sin muchas vueltas, ni incorporación de sonidos actuales. En síntesis, un Thrash lineal, rápido y contundente.
En uno de los breaks, el vocalista manifestó que el siguiente tema estaba dedicado a la generación actual, por ello interpretaron «Generación de Cristal». De a poco el recinto iba colmándose, y los headbanging se comenzaban a avisorar. En el epilogo del show, nos regalaron el tema «Pecado inmortal», para detonar la tarde-noche. Cinco minutos antes de las siete finalizaron el show.

Nomade, la furia del oeste invadió capital
En segundo turno fue de los muchachos de Nomade, que aparecieron pasados diez minutos de las siete de la tarde. Fue un inicio explosivo, que tuvo como protagonista a la voz gutural de Walter Baez Ojeda. En su performance tocaron temas de su primer trabajo discográfico, «De Pie Venceras». Entre los temas que se escucharon podemos citar «Cambiando el Rumbo» o «Malditos Gobierno».
Su presentación elevó la temperatura del recinto, y un ultrafanático de la banda agitó desde el principio hasta el final agolpado en la valla, agitando su cabeza y moviendo los brazos, como si los riffs filosos de la guitarra tomarán posesión del mencionado en cuestión. El cierre lo dejaron con el tema «Por nosotros van a venir». Veinte minutos antes de las ocho, se bajaron del escenario.

Desygnio, el toque de distinción progresivo
En tercer lugar, y cinco minutos antes de las ocho, subió esta agrupación para darle un toque de progresivo a la noche. La voz melódica de Joel y el teclado jugaron un papel fundamental en la performance. El vocalista se encargó de interactuar con la gente, y en un ínterin manifestó que la propuesta de ellos es distinta a la que vinieron a ver. Sin embargo, se puso muy contento con el público que acompañó la propuesta, a pesar que todos eran thraseros, los cuales mostraron un absoluto respeto.
Todos disfrutaron del show, y además recargaron energías para lo que se iba a venir luego. Hubo algunos lapsos melódicos, y otros más rápidos, pero en líneas generales la propuesta de ellos es excelente y no tan lineal. Una propuesta que te permite soltarte y dejarte llevar por las notas mágicas musicales. Pasada media hora de las ocho finalizaron el show.

Violent Execution, CDD (Cerveza, Destrucción y Diversión)
La cuarta banda telonera en aparecer, quince minutos antes de las nueve, fue Violent Execution. Con su performance le hicieron honor al título de la crónica (CDD). Desde el vamos generó un extasis total. Con los primeros riffs se formaron los primeros circle pits, y el inicio de esta locura fue con «Invasores» y «Pubertarios», donde también hubo dedicatorias al gobierno actual.
Desde el escenario más precisamente el vocalista, agitó en todo momento pidiendo constantemente que se muevan y agiten para entrar en calor, para el plato principal. La performance continuó con el tema «Desaparecidos», que habla de la trágica dictadura. Antes del final, nos dejaron con una «Resaca» (nombre de uno de los temas) de tanto Thrash. Faltando cinco minutos para las nueve y media se despidieron del público.

Neil Turbin, vestigios thrasheros de una leyenda
Y, por último, se vino el plato principal. Neil Turbin, con un look bastante formal y de galera, salió a escena pasados quince minutos de las nueve. A todos los viejos thrasheros se les pianto un lagrimon. El icónico cantante tocó con los músicos de la banda Desygnio. En el comienzo de la performance se pudo ver a la gente agitar con sus brazos y gritar a más no poder. Es más, Neil preguntó: «A ver las chicas del público, que griten».

En la segunda etapa, ya la bestia se había desatado por completo, y los mosh se hacían cada vez más grandes y violentos, sanamente, claro. Con respecto a la performance, fue de 16 temas, donde incluyo algunos covers, en la cual podemos citar como destacado «I’ m Eigtheen» de Alice Cooper. La comunión entre Neil y el público fué total. Es más, muchos le decían «Dale Turbina seguí cantando!». Es que cada dos temas, Neil interactuaba con la gente, y el soberano solo quería thrash, nada de palabras.
El quiebre del show fue con el tema «Soldiers of Metal», y después de esta interpretación se desató el vendaval thrashero, con un himno tras otro sin parar. Le siguieron los efectivos «Panic» y «Deathride», caos total! Es más, se pudo escuchar al público exclamar ante cada acorde del principio de un tema «Ooooohhh». Pero el momento de la destrucción total llegó con el tema «Metal Thrashing Mad», con Uniclub desmoronándose por completo ante la supremacía de Neil. Pasados unos minutos de las once finalizó el show.

En esta vorágine de visitas internacionales a la Argentina, el paso de una leyenda como Neil Turbin dejó gratos recuerdos de los inicios de su banda, Anthrax. Y, para que la noche sea completa, Zarkas, Nomade, Desygnio y Violent Execution brillaron con sus estilos, en una noche que fue memorable. Agradecemos al señor Jorge Montiel, responsable de Anubis Music, por acreditarnos a este gran show.
Crónica: Sergio Silva
Fotografías: Damian Pappa
